Uruguay tiene una vía de residencia pensada para jubilados y pensionistas: comprobando renta mensual en moneda extranjera y un vínculo con el país, el trámite corre en Cancillería y no depende de comprar un inmueble.
La renta jubilatoria del exterior suele quedar fuera de la base del IRPF uruguayo durante los primeros años de residencia fiscal, y existe la opción de extender ese plazo. Conviene confirmarlo con un contador local antes de mudar el domicilio fiscal.
En la práctica, quien se muda elige entre la calma de la costa de Rocha, la infraestructura de Punta del Este fuera de temporada y la vida urbana de Montevideo — con hospital, farmacia y ómnibus a pie.